La Guardia Civil de Cantabria ha liberado a una mujer de 30 años de edad, natural de Rumanía, que era explotada sexualmente en viviendas de Reinosa, tras ser traída a España mediante engaño, por un compatriota suyo.

 

Las investigaciones desarrolladas en la operación “Shetani” han permitido conocer que una persona de confianza de su familia, podría haberla vendido en su país de origen a un varón de su misma nacionalidad y que se habría ganado su confianza utilizando engaño suficiente, a través del conocido método de “lover boy”, que consiste en el enamoramiento y seducción para que viajase a España, prometiéndole una vida mejor.

 

En septiembre del pasado año, la Guardia Civil tuvo conocimiento del ingreso de una mujer en una casa de acogida de Cantabria, tras haber sido auxiliada por la Policía Local de Reinosa cuando deambulaba por la vía pública con un cuchillo en la mano.

 

Investigadores especialistas en delitos de trata de seres humanos de la Zona de la Guardia Civil de Cantabria, en colaboración con mediadoras culturales de Cruz Roja, se entrevistaron con la misma, encontrando indicadores de ser víctima de los delitos de trata de seres humanos y de haber sido prostituida.

 

Obligada a prostituirse.

 

De las investigaciones realizadas, se averiguó la identidad del varón que la había captado y traído a Cantabria para prostituirla y que previamente podría haberla comprado en Rumanía.

 

En redes sociales, se había creado un perfil a nombre de la víctima, no descartándose que fuera utilizado como forma de contacto para ofrecerla como objeto sexual.

 

La Guardia Civil ha mantenido un intenso intercambio de información e inteligencia para el desarrollo de la operación, a través de sus canales de cooperación internacional: Unidad Técnica de Policía Judicial y el Agregado de Interior en Bucarest con la Policía de Rumanía.

 

La Sección de Análisis de la Conducta Delincuencial (SACD) de la Unidad Técnica de Policía Judicial de la Guardia Civil apoyó a la Unidad Orgánica de Policía Judicial en las entrevistas con la víctima dada la dificultad que supone la comunicación y acercamiento a las víctimas de trata por el estado emocional que les provoca la situación.

 

La investigación ha sido dirigida por el Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción de Reinosa y coordinada por la Fiscalía de Extranjería y Trata de Seres Humanos.

 

El citado Juzgado, a la vista de las diligencias instruidas por la Guardia Civil, ordenó el ingreso en prisión del varón que la trajo a España, como presunto autor de trata de seres humanos con fines de explotación sexual.

 

Durante todo el tiempo que duro la investigación, la víctima estuvo atendida y acogida por el Centro Integral de Atención e Información (CIAI) a las víctimas de violencia de género del Gobierno de Cantabria. Igualmente, ha sido informada de sus derechos y está siendo tratada por los servicios sanitarios en Cantabria.