La Guardia Civil de Cantabria, en colaboración con un ciudadano, rescataron en la zona de Raos, a un hombre de 53 años y vecino de Santander, el cual, a bordo de una embarcación muy frágil, tipo bote auxiliar, se encontraba en apuros por el viento y la mala mar, tras perder uno de los remos y con claros síntomas de agotamiento.

Sobre las 17,00 horas del 4 de diciembre, uno de los efectivos de la Guardia Civil perteneciente a la Sección Fiscal del Muelle de Santander, al prestar servicio en la zona de Raos, fue advertido por un ciudadano de la presencia de una pequeña embarcación ocupada por una persona, la cual parecía encontrarse en apuros.

Verificada la situación de peligro, el guardia civil, además de pasar aviso a Salvamento Marítimo y 112, observó que la embarcación, por el temporal existente, era dirigida a un espigón donde corría claro riesgo de colisión. 

El agente se adentró en el espigón para intentar auxiliar al hombre y evitar la colisión, estando en ese momento la marea alta, teniendo que transitar por las rocas, en algunos momentos con el agua por las rodillas.

Consiguió alcanzar el bote  antes de que impactara contra las piedras, sujetando la embarcación con la ayuda de la persona que había dado el aviso, sacando a tierra al único ocupante de la misma.

Asegurada la embarcación a una roca, ayudaron a salir al rescatado hasta la carretera del polígono de Raos, ya que presentaba claros síntomas de agotamiento, fallándole las piernas. Hasta el lugar se desplazó la embarcación de Salvamento Marítimo, no siendo necesaria  su intervención.

Un familiar del auxiliado se traslado al lugar para hacerse cargo del hombre rescatado, que, si bien no presentaba heridas o lesiones visibles, se encontraba asustado y agotado.